¿Para qué vamos a la escuela? Repensando la educación del siglo XXI

Para qué vamos a la escuela

Los modelos educativos del siglo XX siguen funcionando en la escuela de hoy. Ese colegio de la revolución industrial que permanece y sigue pareciéndose a una fábrica. Pero la realidad de las escuelas hoy es muy diferente: ha cambiado y sigue en constante evolución. Casi todas las escuelas ya implementan nuevas maneras de enseñar, y la misión ahora es seguir avanzando y comunicar la nueva enseñanza adecuadamente.

¿Para qué vamos a la escuela?

La escuela es el lugar donde se enseñan conocimientos y habilidades a los niños y niñas de hoy para que tengan oportunidades y puedan elegir a qué quieren dedicarse cuando sean adultos. Además, la escuela es donde aprenden a convertirse en ciudadanos que construyan un futuro mejor mañana. Es, también, un agente socializador y un espacio para aprender las normas de convivencia.

La educación no debe limitarse a enseñar a sobrevivir, debe enseñar a transformar.

La misión de la escuela está más o menos clara, pero la metodología a veces confunde el fin. Muchos alumnos y alumnas creen que la misión principal de ir al colegio es aprobar, no aprender. Y ahí es donde tenemos que empezar a debatir acerca de la metodología.

La imagen de la escuela hoy en día

La escuela, tradicionalmente, ha sido de talla única. Existía un modelo y, si no encajabas en él, te veías expulsado del sistema educativo.

Actualmente seguimos teniendo esa imagen de la escuela. Un lugar donde todas las personas deben entregar los mismos resultados, independientemente de sus motivaciones o sus capacidades.

¿Es esa imagen real o no?

Seguramente no, el problema es que aunque se haya superado ese concepto anticuado en los centros educativos, no se ha comunicado correctamente.

No solo eso, es que además la sociedad no está preparada para dejar atrás la vieja escuela. Muchas veces los adultos desprestigiamos la manera de enseñar actual con comparativas de nuestros tiempos. “Antes había más temario”. “Ahora no tienen cultura general”.

Esas y otras frases que se encargan de dejar claro que la sociedad no quiere innovación, quiere que todo sea como siempre. Aunque el problema no es que no estemos preparados para el cambio, sino que todavía no lo hemos sabido comunicar.

Repensando la educación del siglo XXI: cómo innovar

La innovación debe ir acompañada de un aprendizaje. No se puede innovar solo por el hecho de innovar: debe haber un propósito, un fin.

Uno de los errores habituales es pensar en términos de innovación individual: un maestro que cambia las normas, un colegio diferente. Eso debe cambiar, empezando por un apoyo legislativo y de apoyo institucional. Y por otro, a través de compartir conocimientos. Visibilizar la innovación educativa es el primer paso para compartir el conocimiento y cambiar el concepto de escuela.

Si quieres seguir reflexionando sobre este tema, te recomiendo la charla “Repensando El Mañana: Reinventar la escuela” realizada en el Espacio Fundación Telefónica Madrid.

Si buscas la manera de comunicar tu escuela, te ayudo.

2 Comentarios
  1. Es muy buena este contenido ya que no explica y nos da a conocer un amplio conocimiento sobre este tema.

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    • Me alegro de que el contenido te haya sido de utilidad, ¡gracias por visitar el blog!

      Responder
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